¿Alguna vez te has parado a pensar si todos los objetos que llevas en tu coche están realmente permitidos? La mayoría de conductores da por sentado que su vehículo es un espacio privado sin restricciones, pero lo cierto es que existen objetos prohibidos en el coche que pueden derivar en multas inesperadas y cuantiosas.
Aunque parezcan inofensivos, algunos elementos cotidianos como unas simples gafas de sol o una linterna pueden considerarse una infracción. La normativa actual contempla sanciones no solo por lo que haces al volante, sino también por lo que llevas contigo. Y lo más llamativo es que muchos de estos objetos ni siquiera suelen levantar sospechas.
La Dirección General de Tráfico regula con detalle qué se puede y qué no puedes tener en el coche. Su objetivo es claro: preservar la seguridad vial. Por eso, artículos que alteren la visión, generen distracción o puedan usarse de forma indebida están estrictamente controlados, aunque se vendan libremente en cualquier tienda.
En las siguientes líneas descubrirás una lista sorprendente de objetos que jamás imaginarías que están prohibidos. Desde herramientas aparentemente inocentes hasta dispositivos tecnológicos que rozan lo ilegal, algunos de ellos podrían costarte más que una reparación.
¿Qué dice la DGT sobre los objetos prohibidos en el coche?
La normativa española en materia de tráfico, recogida en el Reglamento General de Circulación, establece que el conductor debe conservar la libertad de movimientos, el campo necesario de visión y una atención permanente a la conducción. El artículo 18 actúa como base legal para determinar qué objetos no puedes tener en el coche si afectan a alguno de estos factores.
Esta regulación distingue entre objetos cuya presencia puede poner en riesgo la seguridad (como aquellos que reducen la visibilidad o provocan distracción) y otros cuya mera tenencia sin autorización resulta ilegal. El coche no puede convertirse en un espacio de almacenamiento indiscriminado, especialmente cuando se trata de elementos asociados a la vigilancia o a actividades controladas como la caza.
Las sanciones aplicables varían en función del tipo de infracción. Las faltas leves suelen traducirse en una multa económica, mientras que las graves y muy graves pueden acarrear la pérdida de puntos, e incluso, en ciertos casos, consecuencias penales.

Los 11 objetos más sorprendentes que no puedes tener o usar en el coche
1. Gafas de sol con filtro categoría 4
Aunque parezcan el complemento perfecto para los días de verano, algunas gafas de sol pueden convertirse en un problema dentro del coche. Las que cuentan con un filtro solar de categoría 4 están expresamente desaconsejadas por la DGT por reducir en exceso la entrada de luz y comprometer la visibilidad.
Este tipo de gafas, pensadas para actividades como el alpinismo, oscurecen tanto el campo visual que pueden resultar peligrosas en túneles, zonas sombrías o al amanecer. Circular con ellas puede suponer una multa de hasta 200 euros, un precio demasiado alto por un accesorio que, aunque estéticamente atractivo, no está pensado para la conducción.
2. Linternas de alta intensidad modificadas
Transportar una linterna en el coche puede parecer una decisión prudente, sobre todo si se viaja de noche o en zonas poco iluminadas. Sin embargo, cuando se trata de modelos modificados con luces de alta intensidad, el riesgo supera con creces cualquier posible utilidad.
Estas linternas pueden deslumbrar a otros conductores si se usan de forma indebida o se manipulan sin la debida precaución. Su sola presencia en el vehículo podría despertar sospechas, y el uso inadecuado puede acarrear multas que superan los 100 euros. En el coche, la luz debe ser aliada, no amenaza.
3. Cámaras espía o de vigilancia no autorizada
La tecnología ha llegado a los vehículos para quedarse, pero no todo está permitido. Las cámaras ocultas o dispositivos de vigilancia no autorizados están completamente fuera de lugar en un entorno como el coche, donde la privacidad y la legalidad deben prevalecer.
Tener este tipo de objetos en el vehículo sin una justificación clara puede acarrear consecuencias legales serias. La legislación es estricta: este tipo de aparatos están reservados para cuerpos de seguridad o actividades debidamente registradas. Su uso indebido puede implicar sanciones penales, especialmente si se considera una invasión a la intimidad.
4. Armas de fuego o réplicas sin autorización
Entre los objetos que definitivamente no puedes tener en el coche se encuentran las armas de fuego y sus réplicas, salvo que cuentes con una autorización oficial. Su sola presencia puede activar protocolos policiales que derivan en consecuencias judiciales.
Además del peligro real que representa su uso o exhibición, portar un arma sin licencia puede conllevar una multa superior a los 30.000 euros. Incluso si se trata de una réplica decorativa o deportiva, su transporte sin justificación válida puede considerarse una infracción muy grave.

5. Gafas térmicas o infrarrojas
Usadas en el mundo de la vigilancia, la caza o la exploración nocturna, las gafas térmicas parecen sacadas de una película de ciencia ficción. Sin embargo, la ley es clara: no están permitidas en el vehículo salvo que exista una justificación legal o profesional.
Transportarlas sin licencia puede levantar sospechas sobre intenciones poco éticas o incluso ilegales. Están estrechamente asociadas al control de personas o animales y, por tanto, quedan fuera del entorno vial habitual. En el coche, lo que no contribuye a la conducción, puede acabar costando caro.
6. Dispositivos para interceptar comunicaciones
La tentación tecnológica puede llegar lejos, pero ciertos límites no deben cruzarse. Los dispositivos diseñados para interceptar comunicaciones (como inhibidores de señal o escáneres de radio) están totalmente prohibidos en el coche.
Su sola tenencia puede interpretarse como una intención de espionaje o manipulación de información ajena, lo que se castiga severamente. Además, pueden interferir con la seguridad vial y los sistemas electrónicos de los vehículos. No hay excusas: son objetos que no puedes tener bajo ningún concepto en tu coche.
7. Herramientas de caza furtiva
Aunque su aspecto pueda parecer inofensivo, algunas herramientas empleadas en la caza ilegal, como trampas, ganchos o cebos específicos, están categóricamente prohibidas en los vehículos. La normativa persigue tanto su uso como su transporte sin autorización.
Si se detectan en un control rutinario, el conductor deberá justificar su presencia con licencias y documentación válida. De lo contrario, se enfrentará a sanciones severas. Estos objetos, lejos de ser útiles en un viaje, son fuente de problemas legales importantes.
8. Fundas de volante o asientos que dificulten el control
Personalizar el interior del coche es una tendencia al alza, pero conviene tener cuidado con algunos accesorios. Las fundas de volante o asientos que modifican su ergonomía pueden restar precisión en la conducción y convertirse en un riesgo.
No todos los complementos del coche están homologados, y si interfieren con la seguridad al volante, podrían dar lugar a una sanción. En carretera, lo decorativo nunca debe imponerse a lo funcional. En este caso, menos es más, y la seguridad lo agradece.

9. Cortinillas no homologadas o vinilos oscuros
Controlar la entrada de luz en el coche es una necesidad en ciertos trayectos, pero hacerlo con elementos no homologados puede salir caro. Cortinillas sueltas, vinilos demasiado oscuros o láminas sin certificación oficial limitan la visibilidad y contravienen la normativa de circulación.
La multa por su uso puede alcanzar los 200 euros, además de una posible obligación de retirarlos en el acto. Las soluciones estéticas para el coche deben estar siempre dentro del marco legal. Lo importante es ver y ser visto, sin excepciones.
10. Colgantes o elementos decorativos que cuelgan del retrovisor
Un ambientador en forma de pino o una cruz colgando del espejo retrovisor parecen detalles sin importancia, pero no lo son. Si interfieren con el campo de visión del conductor, pueden ser considerados motivo suficiente para una sanción.
Estos objetos, por muy decorativos que resulten, suponen una distracción o un obstáculo en la visión frontal. La normativa apuesta por mantener el parabrisas libre de elementos innecesarios. En un coche, cada centímetro de visibilidad cuenta cuando se trata de evitar un accidente.
11. Pantallas o dispositivos que distraen al conductor
Vivimos rodeados de pantallas, y el coche no es una excepción. Sin embargo, cualquier dispositivo que no tenga un uso directo en la conducción (como un navegador homologado) puede ser fuente de sanción si supone una distracción.
Tablets, móviles en soportes mal colocados o incluso reproductores de vídeo están bajo la lupa de la DGT. El uso o visualización de contenidos ajenos a la conducción, incluso estando detenidos en semáforos, puede derivar en multas. La carretera requiere atención plena, sin concesiones digitales.
Consejos para saber si un objeto está permitido o no
- Antes de incorporar cualquier accesorio a tu coche, conviene revisar detenidamente la ficha técnica del objeto. Este documento, que suele acompañar al producto o estar disponible en la web del fabricante, indica si está homologado para su uso en carretera. Un gesto sencillo que puede evitarte sanciones y sustos innecesarios.
- Otra fuente valiosa es el propio manual del coche. Muchas veces, el fabricante ya advierte sobre los elementos que podrían interferir en la conducción segura. Complementar esta información con una lectura atenta de la normativa de la DGT permite aclarar qué objetos no puedes tener en el coche sin correr riesgos.
- Si tras consultar estas fuentes persisten las dudas, lo más sensato es optar por la precaución. En materia de seguridad vial, no hay lugar para suposiciones. Renunciar a llevar un objeto cuestionable puede ser la mejor forma de proteger tanto tu bolsillo como tu seguridad.
- Por último, acudir a un profesional siempre es una buena decisión. Un taller especializado puede asesorarte sobre qué objetos están permitidos y cuáles podrían ser problemáticos. Su experiencia y conocimiento técnico pueden marcar la diferencia entre una elección acertada y una infracción por desconocimiento.

A menudo, los pequeños detalles son los que marcan la diferencia, también al volante. Hay objetos que, aunque resulten cotidianos o decorativos, no puedes tener en el coche sin arriesgarte a una sanción. Una elección inocente puede condicionar tu seguridad, tu bolsillo y hasta el modo en que se interpreta tu responsabilidad.
Más allá de lo estético o lo práctico, conviene conocer las normas que rigen el interior del vehículo. Saber qué puedes llevar y qué no es parte del arte de conducir con criterio. Un coche en orden no solo transmite tranquilidad: es reflejo de un estilo de vida consciente, seguro y respetuoso.
Evita sorpresas. Lo que llevas en el coche también habla de ti. Porque en cada trayecto hay decisiones que van más allá del destino: son elecciones que cuentan, incluso cuando parecen imperceptibles. Y a veces, el verdadero lujo es no tener lo que no se debe.