Personalizar el coche va mucho más allá de una cuestión estética. Cada vez son más quienes deciden adaptar su vehículo a su estilo de vida o a sus gustos personales. Llantas, escapes deportivos, alerones o incluso una camperización completa: las opciones son infinitas, pero no todas están exentas de regulación.
Lo que muchos conductores desconocen es que no basta con instalar un complemento para darlo por válido. En materia legal, cualquier modificación que altere las características del vehículo debe pasar por un proceso específico. Y aquí entra en juego una palabra clave: homologar accesorios. Solo así se garantiza su legalidad y seguridad en carretera.
El proceso puede parecer complejo, pero tiene una razón de ser. Al homologar los accesorios del coche, te aseguras de que cumplen con los requisitos técnicos y normativos exigidos por la ITV. Saltarse este paso puede acarrear desde sanciones hasta la invalidez del seguro en caso de accidente.
En este artículo vamos a contarte todo lo que necesitas saber para hacerlo bien desde el principio: cómo identificar una reforma que requiere legalización, qué documentación necesitas, cómo se realiza la inspección y qué riesgos conlleva no seguir los pasos adecuados. Porque transformar tu coche sí, pero siempre con cabeza.
¿Qué se considera una modificación que debe homologarse?
En el universo del motor, personalizar un coche es mucho más que una elección estética: es una forma de hacerlo propio. Pero no todas las transformaciones son libres de regulación. En cuanto una modificación altera los datos técnicos del vehículo, estamos ante una reforma de importancia que, por ley, debe ser homologada para garantizar su legalidad.
- Cambiar el sistema de escape por uno más sonoro o sustituir la suspensión para mejorar la respuesta en curva son ajustes frecuentes entre los entusiastas. Lo mismo ocurre con el sistema de frenos o la dirección, donde cada intervención incide directamente en el comportamiento del coche. Estas mejoras, aunque atractivas, requieren pasar por el proceso de homologación.
- También hay quienes apuestan por un estilo más deportivo, incorporando alerones, faldones o incluso llantas de mayor diámetro. Las luces LED, cada vez más presentes, aportan modernidad, pero no todas son válidas si no cumplen ciertos requisitos. En todos estos casos, homologar accesorios no es opcional: es obligatorio.
- Uno de los cambios más populares en los últimos años es la camperización de furgonetas. Convertir un vehículo comercial en un espacio habitable implica modificar su uso, distribución y estructura. Estas conversiones, al igual que los vehículos industriales adaptados, exigen un proceso técnico riguroso para que puedan circular sin inconvenientes legales.
Como norma general, cualquier elemento añadido que afecte a la seguridad, dimensiones o estructura del coche necesita ser legalizado. No se trata solo de cumplir con la normativa, sino de asegurarse de que cada cambio se integra sin comprometer la integridad del vehículo ni la tranquilidad de quien lo conduce.
Cómo saber si una modificación está ya homologada
Cuando realizas cambios en tu vehículo, es esencial comprobar si ya están reflejados en su ficha técnica. Este documento, que siempre debe acompañar al coche, recoge las características oficiales aprobadas, incluidas las reformas homologadas. Revisarlo es el primer paso para saber si esos nuevos accesorios han sido legalizados correctamente.
La ficha técnica puede consultarse fácilmente en formato físico o digital, dependiendo del tipo de documentación que tengas. Basta con localizar el apartado de reformas para verificar si las modificaciones legales del coche han sido registradas. Cada cambio autorizado debería figurar acompañado de su correspondiente código de homologación.
Si has instalado algún elemento y no aparece en este documento, es muy probable que no esté legalizado. Este pequeño detalle puede tener consecuencias serias. Aunque visualmente encaje con el diseño del vehículo, a efectos normativos será considerado una reforma no autorizada si no está debidamente inscrita.
En estos casos, no basta con tener facturas o fotografías del montaje. La ITV comprobará directamente que las reformas figuren en la ficha técnica. Si no es así, la inspección será desfavorable y tendrás que repetir el proceso. De ahí la importancia de verificar todo antes de acudir a la revisión.
Además de no pasar la ITV, circular con reformas sin homologar accesorios puede acarrear multas y, lo que es aún más delicado, la invalidez del seguro en caso de siniestro. Por eso, si estás pensando en modificar tu coche, asegúrate de que todo se ajuste a la normativa desde el primer momento.

5 pasos para homologar accesorios en la ITV
1. Identificar la contraseña de homologación del accesorio
Cuando se habla de personalizar un coche, lo primero que hay que tener en cuenta es si el accesorio que se va a instalar cuenta con una contraseña de homologación válida. Este código no es decorativo ni accesorio: es la llave que permite confirmar que la pieza cumple con la normativa europea.
Esta contraseña suele encontrarse en un documento llamado ficha reducida. Se trata de una especie de DNI técnico del vehículo donde aparecen todos los elementos con los que salió de fábrica. Es ahí donde podrás comparar si el nuevo accesorio está ya previsto o si, por el contrario, necesitas homologarlo expresamente.
2. Solicitar el informe de conformidad
El siguiente paso para homologar accesorios correctamente consiste en solicitar el informe de conformidad. Este documento es esencial porque detalla qué reforma se ha hecho en el coche y cómo afecta a sus características técnicas. Es un aval técnico que respalda la seguridad y legalidad del cambio realizado.
Puedes solicitar este informe directamente al fabricante del vehículo, si es un accesorio original, o a un laboratorio autorizado en el caso de piezas de terceros. A día de hoy, estos trámites pueden hacerse de forma telemática, lo que facilita mucho el proceso. Solo necesitas identificar la reforma concreta y aportar la documentación del coche.
El Laboratorio Central Oficial de Electrotecnia (LCOE), por ejemplo, está autorizado para emitir informes de conformidad en España. Aunque no sea el único, sí es una de las entidades de referencia cuando se trata de legalizar modificaciones importantes. Su validación será imprescindible en muchas reformas estructurales o técnicas.
3. Conseguir el certificado del taller
Toda instalación debe estar respaldada por un certificado del taller donde se haya realizado el montaje. Este documento no solo acredita que el trabajo se ha hecho correctamente, sino que vincula legalmente al taller con la responsabilidad técnica de la reforma realizada en el coche.
Para que el certificado sea válido, debe ser emitido por un taller con número de registro industrial. Además, debe llevar el sello oficial del establecimiento y estar firmado por el responsable técnico. No se aceptan certificados genéricos o incompletos, ya que la ITV verifica cada detalle del documento con especial cuidado.
En los casos en los que tú mismo hayas montado el accesorio, no te preocupes: aún puedes homologarlo. Solo tendrás que acudir a un taller autorizado que revise y certifique tu trabajo. Aunque implique un paso más, es una garantía de que el coche cumple con los requisitos técnicos necesarios.
4. Documentación que debes presentar
- A la hora de acudir a la ITV para homologar accesorios, es fundamental presentar toda la documentación en orden. El primer documento es la ficha técnica del coche, donde se registrarán los cambios. Esta ficha es como la radiografía legal del vehículo y debe estar actualizada tras cada modificación.
- El segundo documento indispensable es el permiso de circulación. Este sirve para identificar el vehículo y al titular legal, que debe ser quien solicite la homologación o bien autorizar a otra persona por escrito. Sin este permiso, no es posible validar ninguna reforma ni completar el proceso de inspección.
- También deberás entregar el informe de conformidad que has solicitado previamente, junto con el certificado del taller que ha instalado el accesorio. Ambos documentos deben coincidir en los detalles técnicos, desde el tipo de reforma hasta los nuevos parámetros de altura, anchura o peso del coche.
- Si la reforma que has realizado es de tipo estructural, como una modificación en los frenos, suspensión o dirección, puede que necesites un proyecto técnico firmado por un ingeniero colegiado. No todos los casos lo exigen, pero cuando aplica, es obligatorio presentarlo junto al resto de la documentación.
Y por supuesto, no olvides llevar el coche en las condiciones exactas en que ha sido reformado. La ITV verificará visualmente y mediante mediciones que todo se corresponde con lo indicado en los documentos. La revisión es exhaustiva, por lo que la preparación debe ser impecable.
5. Acudir a la ITV para legalizar la reforma
Con todo en orden, llega el momento de acudir a la ITV. Allí, un técnico especializado revisará tanto los documentos como el coche. Si todo está correcto, aprobará la reforma y la dejará registrada en la ficha técnica del vehículo. Ese será el cierre formal del proceso de homologación.
La inspección no se limita a un mero control visual. Se realizan mediciones precisas, se verifican códigos y se comprueba que la reforma no afecta negativamente a la seguridad del vehículo. Es un paso exigente, pero necesario para garantizar que el coche pueda circular sin inconvenientes legales ni técnicos.
Es importante saber que quien debe acudir a la ITV es el titular del coche. Si no puedes asistir, tendrás que autorizar por escrito a otra persona para que te represente. Sin esa autorización firmada, la ITV no tramitará la legalización de los accesorios instalados, por muy correcta que sea la reforma.

¿Qué pasa si no homologas correctamente?
- Aunque un cambio estético o técnico en tu coche pueda parecer inofensivo, si no ha sido legalizado puede acabar suponiendo un quebradero de cabeza. Presentarte a la ITV sin haber homologado accesorios debidamente es una de las causas más frecuentes de resultado desfavorable, incluso si el vehículo está en perfecto estado.
- Una reforma no registrada implica directamente un incumplimiento de la normativa vigente. Las sanciones por circular con un coche modificado sin homologación pueden alcanzar cifras considerables, especialmente si el cambio afecta a la seguridad o a los elementos estructurales. Y, además, estas multas no solo duelen en el bolsillo, sino también en tu historial de conductor.
- Pero el riesgo no termina ahí. Si tienes un accidente con un vehículo modificado sin homologar accesorios correctamente, tu compañía aseguradora puede negarse a cubrir los daños. Esa llanta, ese escape o ese alerón que tanto te gustaban pueden convertirse en la razón por la que tengas que asumir todos los costes.
Es importante recordar que la normativa no está pensada para limitar tu libertad, sino para garantizar que cada modificación en el coche respete los estándares técnicos y de seguridad. Homologar accesorios no es solo un trámite, es una inversión en tranquilidad, y en muchos casos, en legalidad y seguridad vial.
Si estás pensando en hacer cualquier mejora, por pequeña que sea, busca siempre asesoramiento profesional. Antes de comprar o instalar, asegúrate de que podrás homologar el accesorio y evitar así cualquier sobresalto en carretera o ante una inspección.
¿Cuándo necesitas un proyecto técnico y qué implica?
Hay reformas en un coche que van más allá de cambiar un accesorio visible. Cuando se alteran elementos clave como la estructura del chasis, el sistema de dirección o los frenos, se requiere un proyecto técnico específico. Estas modificaciones afectan directamente a la seguridad del vehículo y deben pasar por un proceso riguroso para poder homologar los accesorios correctamente.
El proyecto técnico es mucho más que un simple trámite. Incluye planos detallados, una memoria descriptiva con las características de la reforma, cálculos técnicos de seguridad y, por supuesto, la firma de un ingeniero colegiado. Este conjunto de documentos garantiza que el coche modificado cumple con la normativa vigente y puede circular con total tranquilidad.
Conseguir un proyecto técnico es posible a través de ingenierías especializadas o talleres homologados. Su precio puede variar en función del tipo de reforma, pero es una inversión imprescindible si se quiere homologar accesorios de forma legal y sin sorpresas en la ITV.
Casos frecuentes: ¿necesito homologar…?
- Cambiar las llantas por otras más grandes puede transformar la estética de tu coche, pero también sus condiciones de circulación. Para que este tipo de modificación sea legal, debe figurar en la ficha técnica. Si no aparece, es obligatorio homologar los accesorios mediante un proceso específico y acudir con todo a la ITV.
- La instalación de una baca o una bola de remolque requiere especial atención. Aunque puedan parecer elementos menores, modifican la estructura del vehículo y su funcionalidad. Por eso, es imprescindible homologar estos accesorios antes de usarlos. Además, deberás presentar certificado de montaje y documentación técnica para su legalización en ITV.
- Tintar los cristales es una de las intervenciones más frecuentes, especialmente en las lunas traseras. En este caso, no necesitas proyecto técnico, pero sí debes asegurarte de que el lámina esté homologada y acompañada de su correspondiente certificado. De lo contrario, tu coche no superará la inspección periódica.
- Añadir luces LED no originales, ya sea en el interior o exterior del coche, puede parecer una mejora menor. Sin embargo, cualquier modificación que altere la iluminación homologada del vehículo debe regularizarse. Para homologar accesorios lumínicos, es necesario que estén certificados y que su instalación cumpla con las especificaciones legales vigentes.
- Adaptar una furgoneta para dormir es un proyecto emocionante, pero implica una reforma de importancia. En este caso, deberás homologar los accesorios instalados, como muebles o anclajes, y presentar un proyecto técnico. Sin este proceso, tu coche perderá su clasificación original y no podrá circular legalmente por carretera.

Los pequeños cambios que haces en tu coche pueden marcar una gran diferencia, no solo en su estilo, sino también en su legalidad. Si te animas a personalizar, recuerda que homologar accesorios no es una opción decorativa, sino un paso imprescindible para que todo encaje con la normativa sin perder un ápice de seguridad.
Cuando cada reforma está en regla, se nota en la tranquilidad con la que conduces. Ya sea una simple modificación estética o una mejora funcional, homologar correctamente los accesorios de tu coche evita sorpresas en la ITV, sanciones innecesarias o disgustos con el seguro. Y eso, a la larga, también es bienestar.
Si no estás seguro de si los cambios en tu coche son legales, no lo dejes al azar. En Electromecánica Araujo te ayudamos a revisar, preparar y homologar accesorios con total garantía. Pide cita previa aquí y deja tu coche en buenas manos.